domingo, 23 de diciembre de 2007

El Plan Forestal extremeño plantará cuatro millones de árboles en dos años




jueves, 29 de noviembre de 2007

Dehesa extremeña

Son 2,2 millones de pinos de tres tipos, 928.000 alcornoques, 577.000 robles rebollos, 306.000 carballos y 132.000 encinas, más otras 14 especies. Ha actuado ya en 12.000 hectáreas, plantado cinco millones, y sustituido 1.700 hectáreas de eucalipto.

Plantar un árbol es una de las tres cosas más importantes que, dicen, puede hacerse en la vida. No uno, sino cuatro millones de ejemplares se van a sembrar este año y el que viene a cargo del Plan Forestal de Extremadura, que acelera sus resultados.

Encinas, alcornoques, pinos y robles son las principales especies que se siembran, pero también algo de castaños, nogales o madroños, y así hasta 21 especies distintas.
En los últimos cuatro años la repoblación forestal ha dejado sobre el terreno de Extremadura cinco millones de nuevos ejemplares, pero el ritmo aumenta con la plantación de otros cuatro durante este año y 2008, lo que cerrará un ciclo de seis ejercicios de Plan Forestal.

Frente a lo que suela pensarse de una zona «seca y semidesierta», Extremadura está bien arbolada según los datos del consejero de Industria, Energía y Medio Ambiente, José Luis Navarro. De un total de cuatro millones de hectáreas de superficie que en la región, 2,8 millones, siete de cada diez, son forestales.
Eso sí hay que entender como área forestal tanto los bosques densos, como las inmensas dehesas que cubren Extremadura, y las formaciones arbóreas en las riberas de ríos y arroyos.

Menos eucaliptos

La actuaciones en los últimos años, que han tenido lugar sobre 12.000 hectáreas, también han consistido en la sustitución de 1.700 hectáreas de cultivos forestales de eucaliptos por especies autóctonas.
La repoblación forestal se centra en la zonas más propicias: los entornos de la Sierra de Gata-Hurdes, Villuerca-Ibores, la zona oeste limítrofe de las dos provincias, Valencia de Alcántara-San Vicente-Alburquerque, suroeste de Badajoz y la Siberia.

El Plan Forestal es una iniciativa española con financiación principalmente europea comunitaria y planteada a un largo plazo de 30 años.

El primer período, 2003-2008, va a cerrarse con nueve millones de ejemplares sembrados, cuatro de ellos en una actuación que ya ha empezado y que abarca este año y el que viene.

Ahora 6.000 hectáreas

En este bienio 2007-2008 los trabajos se desarrollan sobre 6.000 hectáreas de monte público (la inmensa mayoría) o privado consorciado de gestión pública, y el número de ejemplares a plantar alcanza los 4,3 millones.

Todas las actuaciones necesitan previamente un proyecto. Los técnicos estudian el diseño de la repoblación -especies a emplear, porcentaje de cada una, densidad y distancias de plantación-, diseño que a su vez depende del objetivo. Y es que la repoblación forestal varía según el propósito, que puede ser control de la erosión o mantenimiento de la diversidad.

El proyecto de plantación cambia también según las condiciones del medio (suelo, clima, vegetación existente) y por aspectos socioeconómicos como la demanda social (si es de paisaje, recreo, o aprovechamiento), disponibilidad de mano de obra, o existencia de industrias transformadoras de materia prima.

Mezcla de especies

Una vez claras esas circunstancias se elige la especie. En suelos no degradados se emplean frondosas por ser las especies que con más eficacia aprovechan las potencialidades del medio. La repoblación mezcla varias especies, mayoritariamente encina alcornoque y quejigos.

En áreas pobres y terrenos estropeados las escogidas son las coníferas (pinos), las que más rápidamente cubren el suelo y controlan la erosión; posteriormente, cuando mejoran las condiciones, frondosas para acelerar el proceso de reconstrucción de los ecosistemas.

En condiciones intermedias, los técnicos acuden a una mezcla de coníferas y frondosas en proporciones variables.
Las actuaciones con varias especies crean formaciones vegetales mixtas, que son más estables frente a agentes nocivos como la sequía, plagas, heladas extemporáneas o incendios.

Si se trata de restauraciones de ribera los preferidos son el álamo blanco, fresno, olmo, chopo negro y sauce o mimbrera.

Para este bienio 2007-2008 la mayor parte del uso se lo lleva el pino (en sus variedades silvestre, negral y piñonero), del que se plantan 2,2 millones de ejemplares como primer paso para la mejora de los terrenos.

Aunque pueda sorprender, entre las quercíneas la encina no va a ser la preferida sino en primer lugar el alcornoque con 928.000 ejemplares seguido del roble rebollo con 577.000 y el carballo (otro tipo de roble) con 306.000.
La salud general de las masas forestales es buena: el 82% o el 95%, depende del estudio, están sanas o ligeramente dañadas; la media española es el 78%.

La Universidad y la Junta editan la Biblia del Bosque

El libro 'Los bosques de Extremadura. Evolución, ecología y conservación' es el fruto que nació ayer después de cinco años de trabajo a cargo personal de la Junta y de la Universidad de Extremadura, y que entre otras aportaciones hace un estudio de las especies de árboles más amenazadas de la región, que por grado de riesgo son el tejo, el abedul, el carballo, el mostajo y el loro.

El volumen, de 343 páginas y con abundantes y valiosas fotografías y gráficos, puede considerarse la 'Biblia' de la foresta extremeña y se abre al lector con una imagen de castañares en la Sierra de Gata en su coloración ocre otoñal; el trabajo lo presentaron ayer el consejero de Industria, Energía y Medio Ambiente (institución editora) José Luis Navarro, y el profesor Fernando Pulido de la Escuela de Ingeniería Técnica Forestal en Plasencia.
Hace un repaso histórico sobre la vegetación en Extremadura, analiza cada uno de los bosques más importantes de la comunidad, entre los que destacan los encinares, alcornocales, robledales castañares, quejigares, matorrales y riberas), y no olvida la fauna, los recursos que producen las masas arbóreas, y los planes para su conservación.

Fuente: Hoy.

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